INTRODUCCIÓN
Los
contenidos del área de educación física, según Sánchez Bañuelos (1986), vienen
definidos por las tareas motrices a enseñar. El término tarea motriz fue
definido por Famose (1981), citado por Delgado (1993), como la actividad
autosugerida o sugerida por otra persona que motiva a la realización de una o
varias acciones motrices, siguiendo unos criterios precisos de éxito.
Según
Sánchez Bañuelos (1986), siguiendo los modelos de procesamiento de la
información propuestos por Welford y Marteniuk, lo importante será centrar la
atención sobre el predominio de uno u otro mecanismo motor: perceptivo,
decisorio y ejecutor. En la ejecución de un movimiento concreto y de una manera
secuencial intervienen, en mayor o menor medida, los tres por el orden
expresado.
Todas las tareas
motrices desembocan con mayor o menor complejidad en el mecanismo de ejecución.
Sin embargo, no todas las tareas motrices tienen un componente significativo
del mecanismo de percepción, ni tampoco un componente significativo del
mecanismo de decisión.
Por
otro lado, las tareas motrices deben ser analizadas y clasificadas al efecto,
en términos de sus exigencias de aprendizaje, más que en función de similitudes
o diferencias de carácter externo. Asimismo, la peculiar problemática de
aprendizaje de cada tarea motriz debe ser el punto de partida para un correcto
planteamiento de la enseñanza de la misma.
Por
último, lo que se pretende conseguir con la realización de este trabajo es que
los alumnos tomen conciencia respecto
a la importancia de la percepción y la toma de decisiones para le
ejecución de distintas tareas.


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