TAREAS MOTRICES Y LA PERCEPCIÓN
El
mecanismo perceptivo es el que interviene cuando hacemos consciente un estímulo.
Normalmente, sucede a nivel visual, pero cualquiera de los sentidos puede
percibir.
El alumno, a través del canal de
información táctil, visual, kinestésico y audio-laberíntico, va a tener
conocimiento inmediato de lo que ocurre en cada momento; pudiendo con ello
seleccionar y realizar de forma anticipada la acción más oportuna en cada
momento. Por lo tanto, va a ser más complejo cuanto mayor sea el número de
estímulos.
El mecanismo perceptivo depende de
los siguientes factores:
a) Las
condiciones del entorno
b) La
regulación temporal del movimiento
c) La
incidencia que suponen en el entorno
d) El
tipo y nivel de estimulación perceptiva (sensorial)
SEGÚN LAS CONDICIONES DEL ENTORNO
Knapp (1963) distingue entre:
Ø Tareas
motrices predominantemente perceptivas:
como el tenis, fútbol, esgrima, etc.… el individuo está mediatizado en su
ejecución motriz por los cambios situacionales que se produzcan en el entorno.
Ø Tareas
motrices predominantemente habituales:
como el salto de altura, el lanzamiento de peso o una carrera de natación, son
aquellas en que las condiciones del entorno son supuestamente estables y pueden
ser evaluadas con detenimiento por el individuo antes de tomas una decisión
sobre la ejecución.
Desde el punto de los mecanismos de
control del movimiento en relación con el aspecto perceptivo, Poulton (1957)
diferencia las tareas motrices en dos tipos:
Ø Tareas
de carácter abierto: aquellas para
cuya realización es esencialmente necesario el circuito feedback externo o
periférico. En el caso del deporte colectivo principalmente las informaciones
situacionales de tipo visual y auditivo juegan un papel primordial, como por
ejemplo en el fútbol.
Ø Tareas
de carácter cerrado: se distinguen
sin embargo porque en ellas la ejecución del movimiento está controlada de una
manera predominante por los circuitos de feedback de carácter interno,
información sensorial de carácter propioceptivo, como por ejemplo la
halterofilia.
Respecto a las tareas de tipo
abierto, donde una respuesta motriz de carácter fijo no es suficiente, la
capacidad de adaptación del movimiento a las demandas situacionales juega un
papel primordial. En consecuencia, para las tareas de tipo abierto la
variabilidad de las condiciones de práctica en el aprendizaje constituye una
premisa fundamental.
Naturalmente las necesidades de
ejecución son mucho más previsibles en el caso de las tareas cerradas que en el
caso de las tareas abiertas. Por lo tanto, la importancia de un control del
movimiento perfectamente automatizado, a través de una práctica exhaustiva, en
las mismas condiciones estables de ejecución, es primordial en el caso de las
tareas de tipo cerrado.
SEGÚN LA REGULACIÓN TEMPORAL DEL MOVIMIENTO
Singer (1980) sintetiza bajo la
misma idea directriz los análisis de Knapp y Poulton anteriormente expuestos,
englobando las tareas motrices de tipo predominantemente perceptivo y abierto,
dentro de un concepto de condicionamientos en la regulación temporal, bajo la
denominación de tareas de regulación externa; y las de tipo predominantemente
habitual y cerradas, bajo la denominación de tareas de autorregulación.
Además,
Singer introduce, con una visión más ecléctica de las diversas posibilidades
que comprenden las tareas motrices, una nueva categoría de tareas, que denomina
de Regulación Mixta. En esta categoría se engloban gran cantidad de tareas que
presentan en mayor o menor grado ambas características propias de los otros dos
tipos de tareas ya descritos. Así, si consideramos una carrera de 100 metros
lisos, en la salida podemos encontrar que el componente es de regulación
externa ya que el corredor debe reaccionar ante un estímulo exterior, cuya
información le va a llegar procedente de un sentido periférico (el oído), sin
embargo una vez puesto en acción el resto de la carrera, supone
fundamentalmente un problema de “autorregulación” de una respuesta fija previamente
determinada.
SEGÚN LA INCIDENCIA QUE SUPONEN EN EL ENTORNO
Gran cantidad de actividades
físico-deportivas se basan en el manejo o movilización de objetos,
circunstancia que tiene una especial incidencia en el componente perceptivo de
las tareas motrices.
Fitts (1965) propuso un sistema para
analizar las tareas motrices en las cuales se manejan objetos según las
siguientes cuatro categorías:
Ø Persona
y objeto estático: por ejemplo lanzamiento a canasta desde tiros libres.
Ø Persona
estática y objeto en movimiento: por ejemplo: bateo en beisbol.
Ø Persona
en movimiento y objeto estático: por ejemplo salto de potro.
Ø Persona
y objeto en movimiento: por ejemplo dar un pase en carrera a un compañero.
TIPO Y NIVEL DE ESTIMULACIÓN PERCEPTIVA (SENSORIAL)
Avanzando aún más en el problema y ya
desde un punto más próximo a las posibles aplicaciones a la enseñanza de las
habilidades motrices, en el sentido de poder proceder al planteamiento de
situaciones progresivas en la enseñanza de habilidades motrices, Billing (1980)
destaca que la dificultad perceptiva de una tarea debe ser susceptible de una valoración
por parte del profesor, en lo que se refiere al carácter de la estimulación
perceptiva que supone la realización de las tareas motrices. En este sentido el
citado autor señala que el grado de dificultad perceptiva de una tarea puede
variar, en referencia al nivel de estimulación de acuerdo a los siguientes
factores:
Ø El
número de estímulos a los que se debe atender.
Ø El
número de estímulos que se encuentran presentes.
Ø La
velocidad y la duración del estímulo.
Ø Que
el estímulo esté claro o confuso.
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